19/05/2011

Murmullo de alguna ciudad

Quiero cantar el abismo y a la muerte estafar. Volvamos a cero, borrémoslo todo y festejemos si mañana me despierto sola y feliz. Por eso canción, llévame lejos, donde nadie se acuerde de mí. Quiero ser el murmullo de alguna ciudad que no sepa quien soy.
Yo daria hasta mi sueño por ver la farsa fallar. Perdamos el centro, quemémoslo todo y pediremos que mañana nadie venga a hacerme cumplir. Por eso canción, llévame lejos, donde nadie se acuerde de mí. Quiero ser el murmullo de alguna ciudad que no sepa quien soy.

29/04/2011

Cansada de pensar

No tengo ganas de seguir, pero tampoco tengo ganas de parar. Tendría que pensar que me está pasando, pero es que estoy cansado de pensar. Podría quedarme durmiendo todo el día, o podría también tratar de encontrarte. Podría dejarle mi destino a la suerte, y es probable que me vista y salga a buscarte.
Vengo apostando todo lo que tengo a un caballo que nunca gana, voy a tener que dejar este juego o cambiar de caballo mañana.
Es que tengo que dejar de pensar en vos, pero tengo también tantas ganas de verte. Voy a desconectarme por un rato y dejar que a mi destino lo maneje la suerte. Podría salir a buscarte, o podría quedarme durmiendo en casa. No sé bien que es lo que quiero, pero creo que en el fondo sé que es lo que pasa. Cuanto tiempo vengo perdiendo, hundiéndome en este agujero. Como extraño salir por las mañanas a fumar bajo el sol con el perro.
Es que tengo que dejar de pensar en vos, pero tengo también tantas ganas de verte. Voy a desconectarme por un rato y dejar que a mi destino lo maneje la suerte
No tengo ganas de seguir, pero tampoco tengo ganas de parar. Tendría que pensar que me está pasando, pero es que estoy cansado de pensar.

25/04/2011

Attention

This balance has weighed out our heart’s desire, I’m trying to make it alone. Well, it’s not like it hurts that much anyway. Upside-down and inside out, when I leave here I’m going alone, but I’m dying, I’m dying, to touch... And it’s not like it, not like it hurts much anyway.
Attention! Attention! May I have all your eyes and ears to the front of the room, if only, if only for one second... Will you hear what I have to say? Oh, did I mention when I see you it stings like hell? To the fact that we could have something that’ll never happen. Did you hear what I have to say?
The Academy Is...

22/04/2011

22 de abril, Día de la Tierra

My dreams were wild, the promise of this new world would be mine. Now I am throwing off the carelessness of youth to listen to an inconvenient truth: That I need to move, I need to wake up, I need to change, I need to shake up, I need to speak out. Something’s got to break up, I’ve been asleep and I need to wake up now. I am not an island, I am not alone. I am my intentions trapped here in this flesh and bones.

Por la sostenibilidad, el manejo responsable de los recursos naturales y la lucha contra el cambio climático: 22 de abril, Día de la Tierra.

14/04/2011

Yo canto porque se escucha.

‎"La educación es nuestra nueva revolución, no es el fusil, no es la violencia. Es la educación."

10/04/2011

Habrá que patinar.

Vale decir que ya no tengo miedo de ver que pasa. Que "todo pasa por algo" no siempre entiendo, pero está bien. Dicen que el viento guarda muchos secretos y aunque pierda este boleto pasará otro tren, pero pareciera estar cerrada la boletería y ahí voy probando porquerías, escapando del dolor. De vino en vino, olvidándome tu nombre y así vivo en un candombe para sentirme mejor. ¡Candombe va, candombe viene! Y así voy de a poquito, mi corazón se entretiene tan sólo por un ratito. Y a eso de las 2:00, siempre la misma puta canción que me hace acordar, que me hace acordar a vos.
Y ella está segura que la vida no es tan dura, y amargo que el no ría de las bromas del azar. Hacer burbujas con la gente que te echa detergente, y si el piso es resbaladizo habrá que patinar.
Adrián Berra, Candombe va!

04/04/2011

Primer día

A pedido del público vengo a escribir después de un tiempo de abandono. Repasando hechos a desarrollar noté que empecé la facultad y nunca les conté, así que vamos por eso.
Dolor de cabeza, acidez, inapetencia, mal humor, insomnio... No, no era síndrome pre-menstrual, era síndrome pre-CBC. Después de dormir cinco horas como mucho (suenan suficientes, pero soy de dormir el doble como mínimo) me levanté notando que mi única referencia sobre como llegar me la había dado un pseudo-desconocido en Twitter. #Desesperación.
Sin dormir, con un té de Hierbas Naturales, una pastilla de tilo y un bolso fucsia en el que cargaba con un cuadernillo que reza una frase del Che Guevara me tomé el colectivo y luego el Sarmiento. Ahora tocaba el momento de la verdad, el subte. Hice la fila para comprar mis viajes y, después de esperar a un anciano que pretendía cargar 50 pesos en su tarjeta Monedero, llegó mi turno. Con mis cartoncitos grises en el bolsillo empecé a seguir carteles hasta llegar al andén. En eso me sentí observada por una señora y, como un acto reflejo, me quité los auriculares. "¿Vas a Puán?" me dijo, y no pude esconder la alegría que me causó tener cara de facultad de Filosofía y Letras. Viajamos juntas con la Socióloga que me dejó en la puerta del aula salvándome así de mi propia incapacidad de orientación.
Veía dúos charlando, gente con cara de confusión, hippies (muchos) y algunos que entendían lo que estaba pasando. Me senté a una distancia propicia del pizarrón (Leasé como distancia de primer día, lejos por si hay preguntas y cerca por si no veo) detrás de un chico que me preguntó si era la clase de Filosofía. Asentí y crucé un par de palabras con él hasta que llegó el profesor. Gracias a la vida no hubo preguntas, sólo la peligrosa indicación de sacar fotocopias. No tienen idea de la cantidad de fotocopiadoras que hay en y alrededor de la facultad, de no ser por el chico del asiento frente a mí no hubiese logrado encontrar la correcta en menos de una hora.
Con apuntes en mano emprendí el regreso, ya sintiéndome una experta en el recorrido (hasta que me perdí bajo tierra en Plaza Miserere y todavía no entiendo como salí de ahí) llegué al único lugar al que quería entrar después de viajar con tanta gente oliendo a yogur cortado: mi baño.
Más o menos así fue el primer día del resto de mi vida. Más o menos así pasaré los próximos cinco años (claro, porque haré la carrera en tiempo y forma, diganmé que sí) de mi existencia terrenal. Y sí, me gusta esta vida.